Archivo mensual: marzo 2014

+INFO sobre estudios de caso y análisis comparado, @MASTERDPyLI (24-III-2014)

Tras dos semana de revisión de la documentación, de lectura de textos sobre la metodología y técnicas cualitativas, especialmente sobre las que nos ocupan en este Máster, estudio de caso y análisis comparado, creo oportuno (ya me diréis si vosotr@s también) aclarar un poco más el contexto de lo cualitativo en las Ciencias Sociales (en adelante CCSS).

En las próximas líneas voy a seguir tres breves trabajos extraídos del libro de Donatella della Porta y Michael Keating (Eds.) (2013) Enfoques y metodologías de las ciencias sociales. Una perspectiva pluralista, Madrid: Ediciones Akal; sobre enfoques y métodos científicos en CCSS, que son muy actuales y de gran interés para nuestras dos técnicas; disponéis de esta bibliografía en la web de la UVIGO:

1) Della Porta, D. y Keating, M. (2013) “¿Cuántos enfoques hay en ciencias sociales?. Introducción epistemológica”, pp. 31-51.

2) Della Porta, D. (2013) “Análisis comparativo: la investigación basada en casos frente a la investigación basada en variables”, pp. 211-236.

3) Vennesson, P. (2013), “Estudios de caso y seguimiento de procesos: teorías y prácticas”, pp. 237-254.

Además de la bibliografía y fuentes de información aportadas a la materia, estos tres trabajos nos facilitan un fantástico contrapunto entre las “ciencias duras” y las ciencias sociales, el positivismo y el humanismo, el método deductivo y el inductivo; o lo que es lo mismo, y como titula Della Porta su trabajo: “de la investigación basada en casos frente a la investigación basada en variables”.

Portada Della Porta y Keating, 2013

Si sacáis un poco la cabeza de la teoría de la ciencia y contextualizamos ontología y epistemología, podemos decir que: ontología respondería  la pregunta “qué” estudiamos; epistemología daría respuestas a “cómo”; mientras que la metodología buscaría seleccionar y aplicar instrumentos para comprobar si las preguntas tienen respuestas… que no siempre 😉

Siendo esto así Della Porta y Keating (2013: 36) se preguntan ¿cuántas ontologías y epistemologías hay en ciencias sociales?, ver cuadro siguiente:

Ontologias y Epistemologias CCSS, 2013

La pregunta que se me ocurre a continuación es preguntaros a todos/as y cada uno/a, ¿y vosotros/as dónde os ubicáis en este esquema?; porque más allá de lo que sois, lo realmente relevante es que podéis hacer para resolver un problema científico-social.

Positivista o Humanistas CCSS, 2013

Y es que en muchos casos hablamos de combinación de métodos: síntesis, triangulación, perspectivas múltiples o fertilización cruzada (Della Porta y Keating, 2013: 47). Os lo digo por experiencia, porque esto mismo me ocurrió en la tesis doctoral al hablar de gestión pública local y gobernanza transfronteriza, ya que ¡¡no existían como conceptos!!.

Tras esta “intro” necesaria, que en algunos cursos de doctorado jamás se llega a explicar bien, toca hablar de métodos cualitativos. Vamos a hacerlo por partes.

En primer lugar, nos centramos en el análisis comparado, ya que nos permite exponer una aproximación científica complementaria al planteamiento positivista y deductivo clásico de “investigación basada en variables”, por otro más inductivo, interpretativo e, incluso, humanista, como es el de la “investigación basada en casos” (Della Porta, 2013: 211-236). Aquí debe quedar claro que ambos procesos científicos deben ser conocidos por el investigador; otra cosa es que el propio investigador o incluso el problema permitan uno u otro… un poquito de antes (¿recordáis la “sal y pimienta” del post anterior?).

En relación con el análisis comparativo, hay que aclarar que éste se vale de tres métodos posibles: experimentales, estadísticos y comparativos; por lo tanto, es clave distinguir entre análisis y método comparativo. Della Porta (2013: 214), utiliza método comparativo y lo define como “El término método comparativo se utiliza, de forma harto confusa, para un enfoque dentro del análisis comparativo que ofrece una alternativa al método estadístico. Cuando el número de casos es demasiado reducido para para la manipulación estadística, el investigador lo utiliza <<aunque sin el mismo grado de confianza, mediante ilustración comparativa sistemática>> (Smelser, 1966, p. 157). El método comparativo compensa con razonamiento lógico la ausencia de un número suficiente de casos para pruebas sistemáticas mediante correlaciones parciales”.

Para que os hagáis una idea visual y simplificando mucho, Xosé estaría asumiendo el papel de Durkheim y yo el de Weber ¡¡qué horror!!

Durkehim y Weber, 2013

¿Y vosotros/as quién queréis ser Durkheim o Weber? 😉 Para quedaros con uno de los diseños de investigación (“variables” / ” casos”), podéis ubicaros en el siguiente cuadro:

Diseño Investigacion, variables, casos, 2013

Tras esta ubicación en el análisis comparado, nos vamos a la segunda de las técnicas cualitativas, el estudio de casos, en esta ocasión a partir del trabajo de Vennesson (2013: 237-254). Porque, ¿qué es un caso? “… un fenómeno, o un acontecimiento elegido, conceptualizado y empíricamente analizado como manifestación de una clase más amplia de fenómenos o acontecimientos” (Vennesson, 2013: 240, 241). Mientras que un estudio de caso es “… una estrategia de investigación basada en la investigación empírica profunda de uno o de unos pocos fenómenos con el fin de analizar la configuración de cada caso, y de aclarar las características de una clase mayor de fenómenos (similares), mediante el desarrollo y la evaluación de explicaciones teóricas (Ragin 2000, pp. 64-87)” (Vennesson, 2013: 241). Para este autor, los estudios de caso pueden ser descriptivos, interpretativos, heurísticos (creadores de hipótesis) o evaluadores de teorías; en el fondo a partir de los estudios de casos se acaban vinculando enfoques positivistas e interpretativistas.

Como podéis intuir antes de leer en profundidad estos tres trabajos (recomendable para su aplicación al Trabajo de Fin de Máster), enfoques y métodos deben tener claro en qué ayudan a analizar y resolver problemas en Ciencias Sociales. Os dejo este párrafo final de Vennesson (2013: 254) que sintetiza de forma más certera de lo que yo podría hacer, la cuestión de las técnicas cualitativas:

  • “Este examen de la investigación en los estudios de caso [también aplicable al análisis comparado] y en el seguimiento de procesos ha confirmado las discrepancias entre la teoría y la práctica en los estudios de caso. Cuando los investigadores intentan codificar su práctica epistemológica y metodológica, bien para que tenga sentido o bien para enseñarla, parecen perder algo de la creatividad, la ingeniosidad y la flexibilidad que a menudo eran la marca distintiva de su trabajo. Por último, al igual que sucede en cualquier discusión epistemológica y metodológica, no debemos confundir el fin con los medios. Los problemas y su solución son el núcleo de la investigación en ciencias sociales. Los métodos son importantes y deben ayudar a los investigadores de diversas maneras. Sin embargo, en última instancia no pueden sustituir a una <<curiosidad apasionada ante un gran problema, esa clase de curiosidad que obliga a la mente a desplazarse a cualquier lugar y de cualquier manera, para re-crearse si es necesario con el fin de encontrar>> (Mills 1959, p. 105)”.

Me gustaría concluir con un la obra de uno de mis “teóricos” favoritos, Van Morrison en uno de los trabajos más intimistas y radicales de su carrera “No Guru, No Method, No Teacher”, que como veis está directamente relacionado con el “pluralismo metodológico” 😉

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Vosotr@s también sois investigadores… ¡aunque no os lo creáis! @MASTERDPyLI (17-III-2014)

Tras dos semanas iniciándoos en el método científico y haber seguido vuestro proceso de aprendizaje en compañía de Xosé en el foro, por empatía puedo llegar a compartir cierta ansiedad.

Tengo que deciros que, sin embargo, es un proceso normal y la ansiedad… ¡también!

Y lo es tanto para los que tenéis “veintipocos” años y acabáis de graduaros, como para aquellos/as que tenéis “taitantos y habéis comenzado el @MASTERDPyLI en plena madurez profesional. Así que calma, tenéis una vida, una profesión o intención de tenerla, por lo que vamos a descargar toda la intensidad de la primera parte de esta importante materia y resituarnos en la segunda parte de métodos cualitativos; para lo cual:

1) revisad con calma el material de estas dos próximas semanas,

2) leed con detenimiento y cariño este post que escribo sólo para vosotr@s, e intentad que su narrativa sirva para dar algunas respuestas a las preguntas: ¿para qué me sirve el Máster en Dirección Pública y Liderazgo Institucional? (para solucionar problemas públicos, ¿no?);  ¿cómo hacer que me sirva? (pues con un poquito de “sal y pimienta”, o lo que es lo mismo, con un poco de cualitativo y cuantitativo, inductivo y deductivo, positivismo y humanismo.)

¿A qué viene todo este rollo introductorio? En mi opinión es necesario porque no me gustaría que pasarais por algunas experiencias personales que son perfectamente desechables del proceso de aprendizaje científico.

Porque  a la luz de la experiencia profesional y personal que he vivido en estas últimas dos décadas, ambos tenéis la gran suerte de contar con un excelente plantel de profesores e investigadores (en ningún caso lo digo por mí), que os están acompañando en un camino difícil y de alto compromiso con aquello que llamamos Ciencias Sociales y Problemas Públicos, en definitiva con lo público y la ciudadanía. ¡No todos tuvimos esta suerte cuando comenzamos nuestros respectivos caminos!.

Sirva esta primera reflexión de la parte de la materia de la que soy responsable (Métodos Cualitativos: Estudios de Caso y Análisis Comparado), para reconocer el enorme trabajo de Xosé no sólo como director del @MASTERDPyLI, si no como, gran positivista que es. A mí, personalmente, me ayudó y ayuda mucho en mi trabajo diario; le consulto a menudo y siempre tiene una opinión adecuada para estas “oscuras” cuestiones del proceso de investigación, el planteamiento de problemas y la selección de variables, hipótesis y preguntas de investigación.

Para comenzar la segunda parte de la materia, os voy a contar dos anécdotas personales que ilustran perfectamente el proceso que estáis viviendo y la necesidad de que continuéis trabajando tan bien como lo estáis haciendo hasta ahora.

En el año 1994, yo era un joven recién licenciado en Ciencias Políticas y Sociología que acababa de matricularse en uno de los centros españoles de excelencia investigadora en Ciencias Sociales: el Programa de Doctorado en Gobierno y Administración Pública, del Instituto Universitario Ortega y Gasset (Universidad Complutense de Madrid). Mi bisoñez y mi falta de pericia con las ciencias puras, el positivismo y el método científico, además de repartir mi tiempo entre el doctorado y una beca de colaboración en materia de investigación con le Escola Galega de Administración Pública (Galicia), hizo que pasara dos duros años de cursos de doctorado… porque yo sí asistía todas las semanas desde Santiago de Compostela a Madrid para participar en los diferentes seminarios 😉 Pues bien, ¿adivináis cuál de los seminarios fue el que se me atragantó?… ¡bingo! el de metodología de ciencias sociales. Suspendí el primer año (lo llevaré con vergüenza durante toda mi vida de docente e investigador 🙂 ) y tuve que repetirlo al año siguiente, esta vez sí, aprobándolo. Tras cumplir los créditos totales de los cursos de doctorado y desarrollar y aprobar mi tesina (32 créditos), conseguí el “Diploma de Suficiencia Investigadora”, lo que hoy se llama el Diploma de Estudios Avanzados… o lo que es lo mismo, la habilitación académica para investigar en ciencias sociales.

La segunda anécdota personal me lleva en el año 2004, diez años después, a un ignoto territorio del noroeste de España, que algunos llamamos Eurorregión Galicia-Norte de Portugal. En esta ocasión ya formaba parte de un equipo de investigación, en el que sigo trabajando, como es el Área de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de Vigo-Observatorio de Gobernanza G3. La suerte, el destino, o el azar (según Maquiavelo) quisieron que comenzara una línea de investigación que a día de hoy continuo: la gobernanza y la gestión pública entre ayuntamientos de Galicia y el norte de Portugal, en espacios transfronterizos. Esto supuso romper radicalmente con mi pasado y mi objeto de estudio (de 1994 a 2004 decidí desarrollar una tesis doctoral vinculada a las políticas públicas ambientales),  ya que tras una estancia de investigación en una de mis universidades favoritas, Minho (Braga, Portugal), decidí cambiar problema, objeto y método… y desde el 2004 al 2014 llevo trabajando en esto que llamo la gobernanza transfronteriza, tema de mi tesis doctoral, que defendí en el año 2009 en el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset (UCM), con gran alegría, sobre todo, para mi familia 😉 .

Espero que estas dos anécdotas no os hayan resultado resultado pesadas, ni os distraigan del mensaje principal que os quiero trasladar para estas dos semanas de trabajo sobre métodos cualitativos de investigación que comenzamos hoy… porque en estos veinte años yo mismo he evolucionado como investigador, ¡y el método científico también!.

Desde los excesos del positivismo y la dictadura de los cuantitativistas (!vivan los números! 😦 ) hemos cambiado mucho en Ciencias Sociales, admitiendo y dando validez a otras perspectivas más pluralistas y transdisciplinares; de forma que a las variables se le han ido incorporando los estudios de caso, a los números la narrativa, a las teorías la prácticas y a la deducción la inducción, e incluso la abducción.

Por todo esto, lo que os quiero decir es que ¡¡mucha calma!! ya que 1) todos/as estáis comenzando a trabajar con el método científico; 2) estáis perfectamente acompañados por excelentes profesores e investigadores en Ciencias Sociales; 3) los problemas sociales, políticos y administrativos pueden ser abordados a la luz de muchos métodos (cuantitativos y cualitativos);  4) ya no hay un método único, sino varios y que deben ser usados y combinados cuando sea necesario (siempre de forma justificada); 5) las variables son claves para desarrollar una investigación, pero deben ser adaptadas al problema y no al revés; 6) los estudios de caso y el análisis comparado nos van a ayudar a completar el proceso científico, e incluso a hacerlo más fácil, más aplicado.

Una última recomendación para estas dos semanas: durante el desarrollo de esta última parte de la materia debéis pensar en vosotros/as, en vuestros Trabajos de Fin de Máster y, si es posible, en cómo estas técnicas cualitativas os pueden ayudar a desarrollar vuestro proyecto de investigación (¡¡que no es una tesis!!). Recordad que aún tenéis una materia de métodos cuantitativos, que os dará el contrapunto a mi perspectiva, y opciones para abordar el TFM.

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