La Constitución Federativa de Brasil (Elisa Sánchez, USP-UVIGO, 2015)

 

La Constitución Federativa de Brasil

Carta Magna Brasileira y la separación de Poderes en la actualidad.

 

En el presente artículo presentaremos la Constitución de la República Federativa de Brasil de 1988. En primer lugar se explicará qué es una Constitución y la importancia que tiene para cada país; posteriormente se presentará de forma general la Carta Magna Brasileira, sus principales características, y a continuación nos centraremos en la separación de poderes que establece la Constitución, haciendo una comparativa con las teorías clásicas de Locke, Montesquieu, los Federalistas… ¿Existe en la actualidad una verdadera separación entre poderes? Analizaremos esto en el presente artículo.

¿Qué es una Constitución?

En nuestra vida cotidiana siempre tenemos una serie de límites y obligaciones en las cosas que hacemos, obligaciones familiares y obligaciones laborales mediante las cuales tenemos que realizar una serie de tareas que nos encomiendan para poder adquirir un salario para vivir, cumpliendo con lo pactado.

En cuanto a las leyes nacionales de cada país, podemos distinguir dos tipos:

  1. Las leyes materiales: son las que nos dicen cuales son nuestros derechos y obligaciones como ciudadanos y personas.
  2. Las leyes formales: son las que hacen posibles contar con un procedimiento/forma de aplicar las leyes.

Ambas dependerán de una Ley Suprema que se encuentra en la cima de la pirámide normativa de cada país, que será la Constitución, teniendo las demás leyes que elaborarse y ejecutarse conforme a lo establecido en ella, no pudiendo, por lo tanto, ir en contra de la misma. Se llama ley suprema porque tiene supremacía ante las demás normas de un país, es decir, todas las leyes, actos, reglamentos y demás normas dependen de la Constitución, respetando el contenido de la misma y no pudiendo contradecirla.

Es una parte fundamental en la creación de cada Estado y formación de una nación determinada, ya que en ella se redactan los objetivos del cada país, los derechos que tenemos como ciudadanos así como las garantías que permiten asegurar que dichos derechos y libertades van a ser cumplidos y respetados, y los límites que tenemos que respetar el Gobierno y los ciudadanos. Es la base, por tanto, de todo sistema normativo de un determinado país.

¿Cómo surgió la Constitución Brasileira, también conocida como a “Constituçao Cidadá”? ¿Y cuáles son sus principales características?

La Constitución de la República Federativa de Brasil fue promulgada el 5 de octubre de 1988, esta surge de una enmienda constitucional (núm. 26/1985), y a través de ella se convocó una Asamblea Nacional Constituyente (ACN) que se reunió durante varios meses para crear la nueva carta magna que entró en vigor en 1988 (de hecho, en el preámbulo de la Constitución presentan la misma). La Constitución de 1988 proviene de la transición de un régimen militar a un nuevo sistema democrático, por lo tanto, esta no fue resultado de una revuelta o revolución democrática sino que se trata de un proceso que avanza de arriba-abajo, mediante una concesión paulatina de los militares a la sociedad.

Es un texto razonablemente avanzado, un texto moderno, con innovaciones de relevante importancia para el constitucionalismo brasileño, siendo hoy un documento de gran importancia para el constitucionalismo en general.

Su estructura difiere de las constituciones anteriores. Comprende nueve títulos, que tratan: (1) de los principios fundamentales; (2) de los derechos y garantías fundamentales, según una perspectiva moderna y que abarca los derechos individuales y colectivos, de los derechos sociales de los trabajadores, de la nacionalidad, de los derechos políticos y de los partidos políticos; (3) de la organización del Estado, en la que estructura a la federación con sus componentes; (4) de la organización de los poderes: Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial, con la manutención del sistema presidencialista, derrotado el parlamentarismo, siguiendo un capítulo sobre las funciones esenciales a la Justicia, con ministerio público, abogacía pública (de la Unión y de los Estados), abogacía privada y defensoría pública; (5) de la defensa del Estado y de las instituciones democráticas, con mecanismos del estado de defensa, del estado de sitio y de la seguridad pública; (6) de la tributación y del presupuesto; (7) del orden económico y financiero; (8) del orden social; (9) de las disposiciones generales. Finalmente, viene el Acto de las Disposiciones Transitorias. Ese contenido se distribuye en 245 artículos en la parte permanente, y 73 artículos más en la parte transitoria, reunidos en capítulos, secciones y sub-secciones.  Se caracteriza por un gran detallismo, y el carácter programático de muchas de sus disposiciones determina que sean necesarias, aproximadamente, 285 leyes ordinarias, y, más o menos, 41 complementarias para efectivizar su articulado.

 

La Constitución brasileira establece que Brasil es un Estado democrático de derecho y estructura Federal, como se recoge en el Título I Art.1º  (de los principios fundamentales). En 1993 se realizó un referéndum en el que el pueblo debería elegir la forma de Gobierno, existiendo la posibilidad de Monarquía o República, así como el sistema de gobierno, que podría ser presidencialista o parlamentarista. Como resultado se mantuvo la forma vigente hasta el momento, Brasil continuó con un régimen republicano de sistema presidencialista, respetando el principio de la división tripartita de poderes (Título I Art.2º)

El pueblo eligirá, mediante voto directo y secreto, al Presidente, los Gobernadores de los Estados, los alcaldes municipales y los representantes del poder legislativo, manteniendo la independencia y harmonía de los poderes constituidos. (Título II Cap : De los derechos políticos).

La carta de 1988 es muy importante para la sociedad brasileira ya que es la base que garantiza muchos y nuevos derechos para los ciudadanos, subordinando a ella todas las normas restantes del país, ampliando los derechos sociales (Título II Cap.II) y las atribuciones del poder público; cambió la división administrativa del país que pasó a ser de 26 Estados y un Distrito Federal (Título III, Cap I, art.18). Se establece un orden económico basado en la función social de la propiedad y de la libre empresa, limitada por la intervención del Estado (Título VII, CAP I Arts. 170,172,173,174).

Además de lo enumerado anteriormente, destaca la importancia de otras medidas establecidas por dicho texto constitucional:

  • Establecimiento de las elecciones a nivel estatal en dos rondas, si ningún candidato puede llegar a la mayoría absoluta de los votos válidos.
  • Aplicación de la SUS; o Sistema Único de Saúde (SUS) (en español: Sistema Único de Salud) fue creado por la Constitución brasileñade 1988 para que toda la población brasileña tuviera acceso a la atención médica pública. La Constitución garantiza la asistencia sanitaria como un “derecho de todos y una obligación del Estado”. (Título VIII, Cap IIº, Sec. II)
  • Voto facultativo para los ciudadanos de entre 16 y 17 años (Título II, Cap IV, Art 14º)
  • Mayor autonomía de los municipios (Título III, Cap. IV)
  • Establecimiento de función socialde propiedad privada urbanas (Título VII, Cap. I, Art 170º)
  • Velar por la demarcación de tierras indígenas (Título VIII, Cap. VIII, Art 231º)
  • La prohibición sobre el comercio de la sangre y sus derivados (Título VIII, Cap. II, Sec. II, Art. 199.4º)
  • Las leyes que protegen el medio ambiente (Título VIII, Cap. VI)
  • Garantizar la jubilación para los trabajadores rurales sin tener necesariamente que haber contribuido a la Seguridad Social (Título II, Cap. II De los derechos sociales)
  • Fin de la censura en la radio y de televisión, películas, obras de teatro, periódicos y revistas, etc. (Título VIII, Cap. V)

Estructura del Gobierno

La República Federativa de Brasil está formada por 26 Estados Federados y una unidad federal más, llamada  Distrito Federal, en el que se encuentra la capital federal que es Brasilia, siendo también la sede del Gobierno del Distrito Federal.

Los municipios, el estado y los gobiernos municipales federales tienen sus propias instituciones legislativas, ejecutivas y judiciales. El objetivo de la 1988 texto era dar a los gobiernos estatales y municipales, autonomía administrativa y competencias de ejecución de políticas, la descentralización del poder federal. Los 26 estados federados tienen autonomía para elaborar sus propias constituciones estatales y leyes. Sin embargo, su competencia legislativa se limitada por los principios establecidos en la Constitución Federal. Los municipios gozan también de una autonomía limitada, ya que sus legislaciones deben obedecer lo prescrito en la constitución del estado a que pertenecen y, por ende, a lo estipulado en la Constitución Federal.

Los poderes de la Unión son el ejecutivo, el legislativo y el judicial, independientes y armónicos entre sí (Título I, Art.2º).

Es destacable que el adjetivo “independientes” no es del todo adecuado para referirse a los tres poderes, ya que puede parecer que estos no se relacionan entre sí, cosa que no es cierta, pues en la Constitución Brasileira de 1988 también está presente el sistema de “checks and balances” para prevenir que una rama del poder se convirtiera en suprema, y para inducirlas a cooperar, los sistemas de gobierno que emplean la separación de poderes se crean típicamente con un sistema de checks and balances (controles y contrapesos). Este término es generalmente atribuido a MontesquieuChecks and balances se refiere a varias reglas de procedimiento que permiten a una de las ramas limitar a otra, por ejemplo, mediante el veto que el presidente puede tener sobre la legislación aprobada por el Congreso, o el poder del Congreso de alterar la composición y jurisdicción de los tribunales federales.

  1. El poder ejecutivo (Título IV, Cap. II)

El ejecutivo está encabezado por un presidente electo por sufragio universal y encargado de las funciones de jefe de estado y de gobierno, para un mandato de cuatro años. El poder ejecutivo tiene como función propia administrar, aunque también posee la capacidad de legislar y juzgar, aunque sean funciones atípicas de este poder. El presidente tiene la capacidad de legislar a través de Medidas Provisorias en casos de relevancia y urgencia, como se recoge en el Art. 62 de la Constitución Brasileira:
Art. 62 – Em caso de relevância e urgência, o Presidente da República poderá adotar medidas provisórias, com força de lei, devendo submetê-las de imediato ao Congresso Nacional (…) (BRASIL, 1988)

Além disso, pode vetar os projetos de lei, advindos do Legislativo total ou parcialmente.
Art. 84 – Compete privativamente ao Presidente da República:

(…)

V – vetar projetos de lei, total ou parcialmente;

(…) (BRASIL, 1988)

Analicemos. El Presidente de la República necesita tener apoyo legislativo para poder aprobar estas medidas, además, este posee la capacidad de vetar los proyectos del Legislativo; y en caso de que esto ocurriese, el legislativo puede echar por tierra el veto presidencial. Aquí podemos apreciar la importancia del juego político Ejecutivo-Legislativo. Lo que ocurre en el caso de España, por ejemplo, es que el partido de gobierno, teniendo mayoría de diputados en el Parlamento, cada vez tienen más influencia sobre la legislación del país, hasta el punto de que el poder legislativo se encuentra muy influenciado por el poder ejecutivo, por lo tanto la separación de poderes ya no es tan clara.

En relación al poder judicial, debemos destacar que muchos de los cargos de tribunales son escogidos por el Presidente de la República, como por ejemplo la composición del Superior Tribunal de Justicia, que necesita como mínimo 33 Ministros como bien establece la Constitución de 1988 en su Art. 104.
Art. 104 – O Superior Tribunal de Justiça compõe-se de, no mínimo, trinta e três Ministros.

 

 

 

  1. El poder legislativo (Título IV, Cap. I)

El Poder Legislativo Federal es bicameral, compuesto por la Cámara de Diputados y el Senado, integrados por representantes electos por voto popular, ambos formando el Congreso Nacional.

Hay 513 diputados federales: 3 miembros de cada Estado y el distrito federal son elegidos para un mandato de ocho años. Un tercio y dos tercios de los miembros son elegidos alternativamente cada cuatro años. 81 senadores son elegidos por representación proporcional de cada estado y sirven términos de cuatro años.

Las funciones típicas del legislativo son legislar y fiscalizar, aunque tienen como funciones atípicas ejercer la administración interna y juzgamiento.

Ejemplos de funciones del Congreso Nacional según el artículo 22, XVII:

Art. 22:Compete privativamente à União legislar sobre:
(…)
XVII – organização judiciária, do Ministério Público do Distrito Federal e dos Territórios e da Defensoria Pública dos Territórios, bem como organização administrativa destes;
(…) (BRASIL, 1988)

Este poder se ve influido por el poder ejecutivo, en el sentido de que para aprobar sus proyectos en pleno, necesita ofrecer ventajas para los diversos partidos políticos, como por ejemplo, ofrecer un determinado Ministerio de función estratégica para el partido. De esta forma, el legislativo, además de fortalecerse, mantiene el control sobre proyectos de ley derivados del ejecutivo.

El legislativo también se relaciona con el ejecutivo a la hora de la aprobación del juicio de admisibilidad de los crímenes cometidos por el Presidente de la República, ya que para que este sea juzgado se necesitan 2/3 de la Cámara de los Diputados que admitan la acusación, como se indica en el art. 86 da Carta Magna:

Art. 86 – Admitida a acusação contra o Presidente da República, por dois terços da Câmara dos Deputados, será ele submetido a julgamento perante o Supremo Tribunal Federal, nas infrações penais comuns, ou perante o Senado Federal, nos crimes de responsabilidade.

Pensemos en las teorías clásicas de separación de poderes, en las que Montesquieu defiende que el legislativo no debe impedir actuar al ejecutivo; el pensamiento de este filósofo es muy diferente de lo que ocurre en Brasil. El legislativo es esencial para el ejecutivo, por tanto existe la posibilidad de que el primero limite al segundo, que es lo que ocurre en la práctica cuando el Presidente de la República no consigue la mayoría en el Congreso Nacional, por lo tanto las leyes de su iniciativa no son aprobadas.

Podría suceder que este juego político que se da entre estos dos poderes se vuelva perjudicial para la sociedad, y llegados a ese punto el poder judicial deberá intervenir. Nuevamente aparece el sistema de frenos y contrapesos en la Carta Magna Brasileira.

 

  1. El Poder Judicial (Título IV, Cap. III)

Componen el poder judicial federal el Tribunal Federal Supremo, el Tribunal Superior de Justicia, los Tribunales Federales Regionales y la Justicia Federal (Art. 92º). Existen también tribunales especializados para asuntos electorales, laborales y militares. El poder judicial se divide en federal y estatal. Los municipios no poseen un sistema jurídico propio, por lo que, dependiendo de la naturaleza de la causa, recurren al sistema jurídico federal o al estatal. El sistema judicial está compuesto por varios tribunales regulados por el Tribunal Federal Supremo. La principal función de este Tribunal, compuesto de once ministros, es la de garantizar el cumplimiento de la Constitución. Entre otras obligaciones, son de su jurisdicción intrínseca (a) declarar la inconstitucionalidad de leyes federales o estatales frente a la Constitución Federal, (b) ordenar extradiciones solicitadas por otros países, y (c) decidir casos juzgados en tribunales de única instancia cuando su apelación pudiera violar disposiciones constitucionales.

La gran herramienta del judicial es que puede afectar tanto al poder legislativo como al ejecutivo, porque controla la constitucionalidad de sus actos, pudiendo declararlos inconstitucionales y sin efecto. Esta función se recoge en el art. 102º de la Constitución:
Art. 102 – Compete ao Supremo Tribunal Federal, precipuamente, a guarda da Constituição, cabendo-lhe:
I – processar e julgar, originariamente:
a) a ação direta de inconstitucionalidade de lei ou ato normativo federal ou estadual e a ação declaratória de constitucionalidade de lei ou ato normativo federal;
(…)
§ 1º – A arguição de descumprimento de preceito fundamental decorrente desta Constituição será apreciada pelo Supremo Tribunal Federal, na forma da lei.

Otra cuestión importante, es que el Supremo Tribunal Federal es el encargado de juzgar al Presidente de la República en caso de crímenes; ahí tenemos actuando al legislativo y al judicial conjuntamente sobre el ejecutivo, juzgando al presidente que puede acabar sufriendo impeachment, perdiendo sus derechos políticos por un plazo determinado.

En Brasil, podemos destacar también el tema del activismo judicial; se trata de una actitud proactiva del judicial, que acaba por interferir en la actividad política, ya que los otros poderes no han sido capaces de satisfacer las necesidades de la población, y consecuentemente estos pierden espacio en función del poder judicial. A esto debemos sumar los numerosos casos de corrupción y demás escándalos que se publican en los medios de comunicación sobre el ejecutivo y el legislativo, lo que lleva a pensar a muchas personas que el judicial es el único poder capaz de ofrecer soluciones para la población, ya que los otros son vistos por el pueblo como corruptos.

Volvamos a las Teorías Clásicas de Separación de Poderes; Montesquieu consideraba que el poder judicial era el más débil de los tres, cuya función se reducía a reproducir la ley, sin potencial interpretativo. Esta situación no se produce en la actualidad, ya que el judicial tiene cada vez una demanda mayor por parte de la población, actuando mas como un intérprete de la norma, y no como un mero repetidor de la misma.

Conclusión

Podemos concluir en este artículo, que existe una fuerte relación entre la Constitución Brasileira de 1988 y las Teorías Clásicas de la separación de Poderes desarrolladas por Montesquieu, influenciada por las ideas de Locke, y por el desenvolvimiento de la interacción entre poderes mediante el sistema de frenos y contrapesos posterior, así como las nociones de los federalistas sobre la separación de poderes. La Carta magna se basó en ellos, a pesar de adecuar la teoría al caso específico del país, ya que el sistema de frenos y contrapesos es aún más fuerte en la realidad que las teorías clásicas. Esto es natural, ya que la separación de poderes llevada a la práctica necesita de este sistema para lograr un mejor funcionamiento del Estado.

 

Elisa Sánchez Ríos

Derecho Constitucional-GPP

EACH- USP

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